Los ataques de día cero, por definición, no dan tiempo a los desarrolladores para encontrar y corregir las vulnerabilidades existentes que los atacantes pueden aprovechar porque el actor de la amenaza fue el primero en entrar. Ellos son los que causan el daño y, a continuación, se emprende una loca lucha por reparar el daño causado tanto al software como a la reputación de la empresa. Los atacantes siempre tienen una ventaja, por lo que es crucial cerrar esa ventaja tanto como sea posible.
Kamer van Koophandel shares how it embedded secure coding into everyday development through role-based certifications, Trust Score benchmarking, and a culture of shared security ownership.
La promesa de que la inteligencia artificial escriba código complejo con solo tocar un botón es intrigante, pero la realidad es que la IA necesitará mucha ayuda de desarrolladores humanos para crear un código verdaderamente seguro y confiable.